
“La evasión psicológica es un mecanismo de defensa, donde la mente del paciente suprime ideas y recuerdos dolorosos para almacenarlos en el fondo del subconsciente.” Sigmund Freud.”
Las campañas electorales son procesos intensos de investigación, comunicación, persuasión, proselitismo, organización, movilización e, incluso, atemorización, de votantes que realizan partidos y candidatos en la búsqueda de los votos de los ciudadanos.
En estos ejercicios de política moderna, en su versión positiva, el objetivo central es, por un lado, cortejar y seducir al elector gestionando su afecto y, por el otro, en su versión negativa, descalificar, atacar y denostar a los adversarios para, de esta manera, tratar de ganar la elección, construir mayorías electorales estables y generar la legitimidad social, que es el sustento del poder público en todo sistema democrático.
¿UN RESULTADO INESPERADO?
¿Qué explica este resultado?, ¿por qué el candidato que lideró las encuestas de preferencias electorales durante prácticamente todo el proceso electoral, al final no recibió la constancia de mayoría de votos y, en consecuencia, no fue electo como presidente Regional de Lima?, ¿qué hechos y circunstancias llevaron a este resultado?
PRIMERA Y SEGUNDA VUELTA; PERDIERON LOS MEDIOCRES ESTRATEGAS DE CHUI
En el presente escrito se da respuesta a estas interrogantes, a la luz de los diferentes acontecimientos y sucesos que se han presentado en los últimos meses en esta región. El análisis, parte por considerar otros factores y circunstancias en el resultado final de la elección.
Las estrategias y tácticas de Chui incluyeron de todo, desde la coacción y compra del voto, pasando por el impulso de una campaña de uso de los recursos del Estado, hasta el uso maniqueo de la mercadotecnia de las emociones con fines de manipulación político-electoral.
CAMPAÑA DE MIEDO MAL EMPLEADA
El equipo de mediocres estrategas de Chui articuló su campaña con base en la generación de miedo entre la población, lo cual no les resultó muy efectiva.
Los diferentes spots en radio y televisión, así como las diferentes presentaciones públicas del candidato, señalaban insistentemente que “si ganaba Alvarado se perdería la sede regional”. Craso error. Equivocación supina.
La llamada por los chuistas como la campaña de contraste, no fue más que una campaña para tratar de influir miedo entre la población, con trazos y argumentos fascistas.
En este sentido, ganó la elección el candidato que mejor gestionó, aprovechó y articuló las estrategias del anti miedo. Aquellos que fueron más capaces de movilizar a su favor esta emoción básica del ser humano y que pretendieron que los votantes dudaran, temieran, y rechazaran a Javier Alvarado, hecho que no fue positivo para Chui y sus incapaces estrategas.
Alvarado fue el candidato que más se apegó a los principios y estrategias que recomienda la mercadotecnia política.
En este sentido, el marketing, en su uso no ético, contribuyó a generar la diferencia del resultado electoral. Por su parte, la campaña de Nelson Chui desatendiendo la importancia de la campaña mediática y la asesoría especializada de estrategas en mercadotecnia, terminaron por desvanecer su ventaja mostrada en las encuestas sobre preferencias electorales. Es decir, Alvarado sin tener un buen equipo de campaña, ganó por saber aprovechar las circunstancias motivantes del anti Chui.
DE CANDIDATO FAVORITO A PERDEDOR CON FUTURO
Nelson Chui Mejía era el candidato favorito para ganar la contienda presidencial, ya que desde el inicio del proceso electoral lideró la mayoría de las encuestas sobre las preferencias electorales. Sin embargo, al finalizar el proceso electoral, los resultados le fueron adversos por diferentes razones.
Chui también perdió la elección presidencial por una serie de errores, escándalos y problemas que se presentaron antes y durante su mal gobierno, que finalmente minaron su liderazgo y destruyeron su reputación y credibilidad de un amplio sector de ciudadanos. Además su negativa al cambio de corruptos funcionaros que viajaban al extranjero con un sueldo mensual pírrico, la intromisión administrativa de su hijo y las malas artes en política terminaron por sepultarlo en menos de 15 días.
Chui mas escuchaba a sus adulones y sobones, que a gente con mayor espacio de conocimiento y con mayor audacia en política.
Los primeros errores fueron cometidos durante su permanencia como presidente regional, como fue el caso de las corruptelas de algunos de sus funcionaros, en las ugeles y hospitales de la región, así como los que administraron mal desde el GRLP , los recursos del estado.
Ya como candidato, Chui cometió otra serie de errores, que le resultaron perjudiciales para su causa. Primero, se rodeó de un grupo de políticos fracasados, quienes por sus antecedentes más que sumar le restaban. Segundo, a pesar de haber señalado que participaría públicamente con su contrincante en varios debates, CHUI decidió no acudir al debate en la ciudad de Cañete, lo cual fue aprovechado por su contrincante para presentarlo como un candidato inseguro e intolerante, quien rehuía el debate de las ideas y las propuestas.
SUS OPERADORES LE ENGAÑARON
Si algo fue muy perjudicial y dañino para la causa de Nelson Chui fue la cultura de simulación respecto del trabajo proselitista y de organización política que se presentó en torno a la campaña de Javier Alvarado.
Un ejemplo de esta cultura de la simulación lo representa muy bien el caso de las autoridades electas en primera vuelta, que fueron concebidas como estructuras para el proselitismo y promoción del voto en segunda vuelta. De manera innoble muchos de los responsables de estos alcaldes electos enviaban informes de un trabajo político, que nunca se realizaba o que se efectuaba de manera insuficiente, pero que se reportaba como satisfactorio. En suma una traición farisea.
A estos hay que sumar el hecho de que muchos de los candidatos perdedores postulados por LA FAMILIA, en la primera vuelta prácticamente no hicieron campaña, pues solo buscaban beneficiarse de la “necesidad de ganar” para su causa personal; fueron realmente escasos los ex candidatos que se entregaron a la campaña, aportando recursos propios y esfuerzo al trabajo proselitista. La mayoría se beneficio de la inocencia e inmadurez política de Chui, eso demuestra que este chinito fue demasiado buena gente con quien no lo merecía.
CHUI NO QUISO GASTAR EN LA SEGUNDA VUELTA
La política es de oportunidad, donde el timing juega un papel muy importante en el desarrollo y evolución de los procesos políticos. Esto mismo pasa en materia de publicidad de los partidos y candidatos durante las campañas, donde el primero que inicia y sale ocupa los mejores espacios para la difusión de sus propuestas y posicionamiento de su nombre, logotipo y lema.
Sin embargo, en esta segunda elección los materiales publicitarios de la FAMILIA jamás fueron utilizados, hubo una escasez no solo de ideas de de publicidad, salvo la saturada emisión de spot por radios y televisión que terminaron por cansar al ciudadano común y corriente.
Mientras que Javier Alvarado y su movimiento tenían impresa y colocada una gran parte de su propaganda en calles y avenidas de las principales ciudades del país, la publicidad de la Familia además de escasa fue poco oportuna para poder ocupar mejores espacios, lo que se convirtió en una gran desventaja, al final, con los resultados ya conocidos. Es decir, se mal utilizo la estrategia publicitaria.
Es decir, mientras que el timing benefició al TORO, les resultó adverso a Nelson Chui.
PREVALECIERON LOS VOTOS ANTI CHUI
En general, en la región Lima existe una débil identidad y conciencia de clase social, de tal forma que muchos electores pobres votaron por Alvarado sin saber quién era realmente y solo por llevarle la contra Chui, esos eran votos antis, que no fueron conquistados por Chui, sino que estos aumentaron debido a la ausencia de un mea culpa o autocritica, o el cambio de corruptos funcionarios, etc y que debió ser parte de una agenda prioritaria.
El éxito o fracaso de una campaña electoral no depende de un solo factor, sino que es de impronta multifactorial. Esto quiere decir que son varios los factores que inciden en el resultado final de una contienda política, como lo es el carisma, capacidad y experiencia de un candidato; la capacidad y nivel de competencia en materia de organización, persuasión y movilización de las estructuras partidistas; el arquetipo de campaña adoptado; las estrategias y tácticas utilizadas; los errores y escándalos de los candidatos y sus movimientos cometidos antes y durante el proceso electoral, y el monto y tipo de recursos que cada opción política consiga para su campaña.
Durante esta histórica elección los aciertos de uno como los errores del otro, antes y durante la campaña, también fueron factores que incidieron en el resultado final de la contienda. Y aquí fue fundamental la suerte de Alvarado y el poco acierto de Chui y sus inútiles asesores.
Nelson Chui dilapidó una buena parte de su capital político aferrado a realizar una campaña tradicional cometiendo una serie de errores estratégicos y tácticos durante la campaña, lo cual le resultó contraproducente para su eventual victoria.
¿Por qué la victoria del Chui se tornó en un espejismo? ¿Por qué un candidato que estuvo tres años en la cresta de las encuestas acabó en segundo lugar?
RECONOCER Y ACEPTAR UNA EQUIVOCACION FATAL
Reconocer una derrota implica aceptar las culpas de uno y los aciertos ajenos.
Nelson Chui no tuvo un discurso de convencimiento sino repetitivo, que en vez de mantenerlo vivo, lo desaparecía paulatinamente y en las últimas semanas, rápidamente.
UN BUEN DISCURSO DEMUESTRA LIDERAZGO
“El discurso es la estrategia de comunicación que termina percibiendo el público, y de su eficiencia depende la eficacia y capacidad persuasiva de la oferta política.
El discurso político no se restringe únicamente a la exposición frente a un público determinado, sino que es toda la argumentación que sustenta la oferta política, de un modo comunicable.
El discurso político:
- Debe ser lo suficientemente claro como para que sea entendido sin dudas.
- No debe contener compromisos que no sean sustentables y realizables.
- Debe ser consistente en su argumentación.
- Debe ser estructurado, para que facilite su entendimiento.
RECONOCER ERRORES
Al parecer este último y su equipo de campaña, jamás consideraron la posibilidad de perder, ni supieron anticiparse a toda una serie de golpes demoledores que finalmente los llevaron a perder, aunque sea por una “pírrica” diferencia.
Quizá aunque suene grotesco como conclusión, Nelson Chui Mejía y sus estrategas de campaña sucumbieron al ser víctimas de sus propios errores. La estrategia no suele llevarse bien con la arrogancia ni con la confianza desmedida.
En este sentido, la región Lima Provincias se encuentra en una encrucijada, partido en dos, con un próximo gobierno que seguramente enfrentará serios problemas de legitimidad y gobernabilidad.